domingo, 13 de marzo de 2011

EPITAFIOS DE MUJERES ROMANAS (II)

Hablamos ahora de una segunda réplica, expuesta en la Saguntina Domus Baebia, realizada por el Taller de Escritura Antigua Incipit Titivillus a partir del epitafio del CIL I2 , de otra mujer romana, Iunia, la hija de Gaius  mencionado por Rossana Friggeri en The Epigraphic Collection of the Museo Nazionale Romano at the Baths of the Diocletian (Rome). 2001




Nos dice al respecto Maureen Carroll

The discovery ot míniature pottery vessels inscribed with a minimum of personal information relating lo the deceased also raises questions about the preservation of memory, and about the mínimum required for a "proper"burial. About 300 of these tiny jugs (as small as 6 centrimetres in height) were foUnd in 1732 in tomb chambers of the late second and early first century BC on the site of the Vigna di S. Cesareo on the ancient stretch of theVia Appia within the Aurelianic walls in Rome. Whole or fragmentary juglets with similar inscriptions dating to as late as the first century ad have been found in Rome in a columbarium on the Via Salaría, in a cemetery on the Esquiline and at Capena outside Rome. Each of the vessels bears a bríef inscription scratched into thc colour-coated surface that gives the name and date of death or burial, or possibly the birthdate, of an individual. The names on the vessels reflect people of low social status, including freeborn individuals freedmen, and slaves. The incised inscriptions are very simple, as one example illustrates.

IVNIA C F/ A D IX K NVEM  

(Iunia, daughler of Gaius [díed or] buried nine days before the calends of November). 

The inclusion of the date of death or burial is very unusual at this time, and was not te become a regular feature of funerary commemoration until much later it Christian epitaphs from the third century AD


In each jug from Via Appia was a snall piece of human bone or a bone chip, usually a finger bone or a bone chip , taht possibly represented the entire body in a simbolic way. Where the rest of the cremated body was interred is uncertain.


El descubrimiento de  pequeños recipientes de cerámica con un mínimo de información personal relacionada con los fallecidos también plantea preguntas acerca de la preservación de la memoria, y sobre el mínimo requerido para un "adecuado" entierro. Alrededor de 300 de estas jarras pequeñas (algunas de 6 cm. de altura) fueron encontradas en 1732 en las cámaras de tumbas de finales del siglo segundo antes de Cristo y principios del siglo primero en Vigna di S. Cesareo en el tramo de la antigua Via Appia en el interior de la muralla Aureliana en Roma. Jarritas enteras o fragmentadas con inscripciones similares que datan de fecha tan tardías como el siglo primero d.C. primero se han encontrado en Roma en un columbario en la Vía Salaria, en un cementerio en el Esquilino y en Capena a las afueras de Roma. Cada uno de los recipientes tiene una breve inscripción esgrafiada en la superficie de color con revestimiento que da el nombre y la fecha de la muerte o entierro, o, posiblemente, la fecha de nacimiento, de un individuo. Los nombres de los recipientes reflejan las personas de estatus social bajo, incluyendo libertos, individuos nacidos libres, y esclavos. Las inscripciones incisas son muy simples, como nos ilustra... el epitafio de Iunia
IVNIA C F / A IX D K NVEM


(Iunia, hija de Gayo [muerta o] enterrada nueve días antes de las calendas de noviembre).

La inclusión de la fecha de la muerte o del entierro es muy inusual en este tiempo, y no se convertirá en una característica regular de la conmemoración funeraria hasta mucho más tarde, en los epitafios cristianos del siglo III dC.

En cada jarra de la Via Appia se ha enontrtrado una pequeña pieza de hueso humanos por lo general un hueso del dedo o una astilla de hueso, que posiblemente representa al  cuerpo emtero de una manera simbólica. Es incierto cuándo fue enterrado.el resto del cuerpo incinerado 

Más información en Spirits of the dead, Oxford 2006.